lunes, 7 de abril de 2014

Mujeres con historias

La verdad es que últimamente la vida no para de sorprenderme y sobre todo lo que mas me interesa es conocer la historia que hay detrás de cada persona. Ahora tengo la oportunidad de haberme integrado en un grupo de mujeres que han convivido durante un tiempo con un cancer de mama y han finalizado el proceso de tratamiento. Estoy impartiendo un curso de mindfulness que he organizado para ellas y la verdad es que me estoy enriqueciendo con sus historias personales. Al escucharlas y atender a la historia y el relato de sus vidas me saltan múltiples preguntas, en ocasiones llenas de indignación. En la actualídad volvemos a repetir las historias de las vidas de los otros en las nuestras, es como dice Siri Husveldt, como si el futuro ya estuviera escrito pues no es otra cosa que la mera repetición de nuestro pasado. No aprendemos de nuestros errores ni de los errores de los demás. Seguimos exigiendonos como mujeres ser valientes y fuertes ante la adversidad para seguir atendiendo a nuestra "manada" , hijos, madre, padre, nietos, marido, suegros...... Nos sentimos culpables si no podemos seguir satisfaciendo las necesidades ajenas por tener una enfermedad. No podemos caer, ni permitirnos el lujo de descansar, de simplemente descansar sin escuchar esa vocecilla interna que nos avisa de tooodo lo que hay por hacer. Tenemos que asistir, desprovista de una armadura que nos proteja a los mensajes mediaticos que conparan a las mujeres con cancer de mama con heroinas, mujeres valientes que se enfrentan sola a una batalla de color rosa, porque es segun dicen nuestro color, el color de las mujeres (a mi personalmente no me gusta nada), como tampoco me gusta que me hagan sentir héroe de nada, yo solo deseo que vean en mi a una persona, muerta de miedo que necesita un apoyo, una caricia, una mirada y un te quiero, que me digan "no  te dejaré sola en estos momentos, te cuidaré y te ayudaré a que te cuides por misma, juntos lograremos sacar el mejor partido a esta situación pase lo que pase"

La consciencia

En estos dias que he estado trabajando con mis alumnos de Enfermería las Habilidades Sociales me de dado cuenta del errror tan grande que se ha cometido desde la psicología de pretender estudiar y sobre todo explicar al ser humano dividiendolo en parcelas: la psicología cognitiva se ha ocupado de los pensamientos, la memoria, la inteligencia; la psicología emocional se ha interesado por las emociones, la motivación; y la psicología conductual es la estrella del analisis de la conducta del ser humano, pionera en el estudio experimental y cientifico de nuestro comportamiento que aün inpera en nuestras facultades como icono de la psicología científica. Sin embargo creo que ya es hora de comenzar a adentrarnos en lo que nos hace verdaderamente humanos y nos diferencia del resto de especies : la consciencia. Somos la unica especie que es consciente de su propia muerte y ello nos permite vivir la vida de un modo diferente. No actuamos por instintos, analizamos, reflexionamos y dotamos de sentido a nuestros actos. Hay que plantear en estos momentos que corren, con urgencia, un serio estudio y conocimiento de la consciencia. Esa zona que hay en nuestro interior que nos permite analizar lo que nos rodea, dotar de sentido a nuestra vida, protegernos de aquellas personas o situaciones que puedan hacernos daño, esa zona desde la que soñamos, reconstruimos nuestro pasado, planificamos nuestro futuro o al menos lo que nos gustaria hacer o ser en un cierto periodo de tiempo. Es muy importante que aprendamos desde pequeños a identificarla dentro de nosotros y  sobre todo a desarrollarla. Es vital que podamos estar tiempo en nosotros y con nosotros mismos para saber como somos, cuales son nuestros valores, aquellos que guiarán nuestra conducta, aquellos por los que estariamos dispuestos a dar nuestra vida, aquellos que nos permitan vivir una vida desde la coherencia, el respeto hacia nosotros y los demás. Creo que ahora más que nunca necesitamos un mundo con cosnciencia, habitado de personas conscientes de lo que que ocurre a nuestro alrededor, imposible volver la vista si hemos desarrollado nuestra consciencia sensible al sufrimiento del ser humano, a la injusticia y a la falta de solidaridad.

domingo, 16 de marzo de 2014

La finitud de lo seguro

Siempre he deseado desde pequeña que las cosas no cambiaran, permanecieran estables, no evolucionaran, tal vez por eso comencé a realizar pequeños rituales con mis dedos, haciendo cuadrados y círculos continuamente, como si en ellos quisiera atrapar ese instante, ese momento de vida que no quería ni podía perder. Recuerdo esos inolvidables días de verano, en la playa, andando por la orilla con mi padre. Mi mente y ahora mis recuerdos magnifican esos momentos, en el que éramos dos personas, padre e hija, que se amaban, querían y disfrutan con sus juegos, pescando camarones en la orilla, entre las rocas, bajo la luz dorada del sol en el crepúsculo de uno de tantos atardeceres, que creía sinceramente  iban a ser infinitos, aunque, algo en el fondo de mi alma intuía que eran momentos ya perdidos.
Quizás por eso ahora me he aficionado a hacer fotos, capturando instantes, mágicos fragmentos de mi vida que colecciono, no sé muy bien con qué finalidad, pero me dan seguridad de lo vivido. Sí hemos topado con la palabra clave de esta historia: la seguridad. Ese afán de sentirme segura dentro de mis múltiples dudas, miedos, incertidumbres, indecisiones ha guiado mi vida, por qué no decirlo a trompicones. Me he atado a un madero, fuertemente, para que ningún viento, huracán, maremoto, me arrastre, y afortunadamente he sobrevivido,  pero al desatarme me he dado cuenta de que no hay nada seguro. No se pueden capturar momentos, no se pueden hacer conjuros para que todo siga igual, la vida es puro cambio, pura evolución, somos seres que continuamente estamos en camino y no podemos dejar de subir y bajar montañas, cruzar ríos, nadar contracorriente, para una vez llegada a la orilla, descansar y darnos cuantas de la lejanía del horizonte que aún nos queda por recorrer y saber que llegar significa el final………

sábado, 4 de enero de 2014

Personas diferentes




Creo que es importante que desarrollemos nuestra capacidad de empatizar con el otro y empezar a tener la curiosidad por entender, comprender y conocer a personas que simplemente son diferentes, lo cual es muy importante si partimos de la base de que todos somos seres únicos, irrepetibles y que nuestro cerebro se ha desarrollado de una forma individual e idiosincrática en función de sus características genéticas y ambientales, es decir, todos somos diferentes. En este sentido hay que prestar atención y acercarnos con interés para entender la forma de ser y de estar en el mundo de las personas que se incluyen dentro del espectro del autismo, teniendo en cuenta que el autismo conforma unas características de pensar, de relacionarse, de sentir especiales y diferentes a lo que se considera como normal, pero que no supone ni mucho menos que identifiquemos a la persona con esta condición, cada persona sea autista o no sigue siendo diferente y es todo un reto poder llegar a conocerla y comprenderla. Hace mucho daño la exclusión que esta sociedad en la que vivimos hace de las personas que considera fuera de lo socialmente correcto, el culto por la estética, la belleza deja fuera a las personas que no se adapten a estos cánones establecidos, el culto a la inteligencia hace lo mismo con las personas que no llegan a los listones socialmente aceptados, el culto a la salud puede derivar en rechazo de aquellas personas que padecen enfermedades, en este caso el listón de lo que se considera normal es cada vez más exigente si tenemos en cuenta la enorme cantidad de enfermedades sobre todo mentales que proliferan en los manuales diagnósticos de psiquiatría. Si a ello unimos el egocentrismo en el que estamos inmersos totalmente antinatural pues, el ser humano es un ser altruista y solidario por naturaleza, gracias a lo cual hemos sobrevivido y adaptado a numerosas catástrofes y desarrollado una estructura social y un lenguaje claramente superior el resto de las especies. Es claramente inhumano que las personas con problemas como los autistas, que son conscientes de sus limitaciones y diferencias tengan que sufrir tanto por la incomprensión de los demás, que tengan que esforzarse por realizar dolorosos esfuerzos adaptativos a lo que se considera normal, normalidad impuesta para un solo tipo de personas que nos empobrece y nos deshumaniza. Creo que es importante comenzar a educar a nuestros hijos en la riqueza de las diferencias, desarrollando su solidaridad innata en las escuelas, mejorando la formación de todos los profesionales para que puedan comprender el maravilloso mundo del autismo, adentrase en él y ser consciente del sufrimiento de estas personas que día a día han de luchar por ocupar un lugar en este mundo que difícilmente accesible para ellos, donde no tienen cabida. De esta forma gracias a ellos el mundo será mas humano, más solidario, menos uniforme y mucho más rico. ¿Cruzamos ese puente?


miércoles, 1 de enero de 2014

Malbaratado


Malbaratado


Magnífica palabra que sale a mi encuentro cuando me dispongo a leer por segunda vez el Lobo Estepario, me saluda y me hace un guiño malicioso, me paro e intento comprender su significado. Malbaratado:  dilapidado, malgastado, derrochado..... Mi sorpresa se incrementa cuando se inserta en una frase que me paraliza: "he malbaratado el día" . De hecho un sudor frío recorre mi frente cuando desde mi pensamiento aflora con hostilidad la terrible pregunta  ¿Cuantos días de tu vida has malbaratado?  ¿Cuanto tiempo vas a seguir malgastando? Creo que en esta ocasión siento que mi interlocutor es el propio autor, quien se dirige a mi en primera persona, me pasa el testigo de su inquietud !quien me ha mandado esta mañana abrir el dichoso libro!. Sigo leyendo y voy comprendiendo cual puede ser el origen del tormento del personaje, tan diferente o parecido al mío en su esencia, hay un rechazo visceral a la vida ordenada, burguesa impuesta por el sistema que ilusoriamente puede llevarte a vivir una vida mediocre . Parece que la opción es vivir intensamente, con sensaciones y emociones fuertes donde encontrar un cobijo al miedo a la muerte. Hoy seguimos en lo mismo, ha cambiado la forma, se opta por las drogas, aparecen los perro-flautas en lugar de la vida bohemia del literato. Herman Hess ha sabido captar la insatisfacción que acompañan a los que buscan fuera lo que han de encontrar dentro, los que confunden intensidad con plenitud vital. ¿Acaso no sigue siendo un fiel reflejo de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad?