viernes, 5 de junio de 2015

El mejor amigo del hombre

Quien dijo que el mejor amigo del hombre es el perro se equivocó o no le gustaba la lectura. Sin duda el mejor amigo, el que siempre te acoge en los momentos tristes, consuela, tiene una frase apropiada y te permite llorar sin interrumpirte, sin decirte palabras vacías, el que con sólo saber que está ahí ya supone un alivio, te abre puertas a la imaginacion, te permite vivir experiencias increíbles en el mundo de la ilusión haciendo mas soportable la realidad de la vida, ese amigo incondicional y desinteresado es un buen libro.

Recuerdo que los libros estuvieron siempre a mi lado, siendo una suerte que mi padre tuviera cierta aficción a comprar libros, que no tanto a leerlos. En la época en la que íbamos a pasar los veranos a Chipiona, me levantaba muy temprano cogía la bici y salía zumbando para procurar llegar la primera a la biblioteca municipal, allí me esperaba la colección completa de Enyd Blyton ampliando el universo de aventuras en el que me encontraba, dándome ideas para ponerles escenarios nuevos. Así al ir al Faro de Chipiona me inventaba mil historias que podian pasar o haber pasado ellí, lo mismo con el Santuario de Regla, !!!cuantos fantasmas y personajes lo habitaban!!!! 
En mi adolescencia me sumergí en el mundo de China de la mano de Pearl S Buck, me pasaba el tiempo hablando de la riqueza de sus costumbres, comia con palillos y hasta forré mis libros de textos con un periódico Chino que mi hermana me trajo de Londres.
Luego vinieron los clásicos, mi queridisimo Tolstoi que me alentaba a plantearme dudas existenciales y morales sobre el bien y el mal, la condición humana, las desigualdades sociales siempre devolviéndome la esperanza en el ser humano. Qué cantidad de tardes me pasé con él, qué lujo poder Compartirs mis dias de juventud con tan ilustre persona....
Despues me sumergí en la vorágine de la universidad y sistituí mis libros por compendios sobre Medicina que me introducían en el mundo de la ciencia y del conocimiento de nuestro funcionamiento. De este mundo no me he podido apartar pues continúo planteandome muchos interrogantes, buscando respuestas que me mueve a conocer más y mas, a leer y aprender cada día mas. Los libros mantuvieron en mi el deseo por conocer, motor de mi vida que me mantiene siempre alerta y aleja  de mi mente pensamientos negativos e ideas banales. Sin duda son ellos, los libros, testigos de mi existencia que permanecerán cuando me muera, que me siguen conectando con amigos que ya se fueron pero con los que compartí tardes de lecturas y relatos, los libros me impiden el olvido al traerme miles de recuerdos de los sitios donde fueron comprados y de las personas con las que los he compartido. Ellos son sin duda mis mejores amigos

jueves, 14 de mayo de 2015

Nudos

En esta entrada qusiera hablar de los nudos que hemos ido haciendo con historias, emociones y situaciones no resueltas que,una vez llegados a la efad adulta,nos vemos obligados a desatar si queremos sentir que el collar que nos hemos ido poniendo  con esta cuerda anudada alrededor de nuestra garganta no nos apriete demasiado.

Ahora bien por mi propia experiencia, hablando con expertos terapeutas es importante que no los   desatemos de forma brusca y todos a la vez, porque de algún modo es una cuerda que nos une a nuestro  pasado y si queda demasiado floja y no avanzamos en nuestro camino,  corremos el peligro de sentirnos desarraigados. Es importante ir desatando esos nudos a medida que integramos y hacemos conscientes esos hechos dolorosos anudados y que nos permitimos sentir. Asimismo considero que a veces es bueno enlazar nudos que nos aten no demasiado corto a nuestra realidad, que nos sirvan de ancla y no de cadena, que nos enraícen y permitan ver la realidad sin tener necesidad de huir o evitarla sumergiendonos en fantasias y miedos inútiles, Hay que saber identificar los nudos que nos ahogan de los nudos que nos permiten gozar de un equilibrio saludable. Es un juego de equilibro, que exige intuición, sabiduria, creatividad y autoconocimiento.

lunes, 11 de mayo de 2015

La diferencia invisible

Desde luego vivimos en una sociedad donde no hay lugar para las personas que somos diferentes, ya sea porque físicamente puedan tener algún tipo de gen "defectuoso" que les otorgan un aspecto distinto al que se considera normal o aceptado por los canones de las estetica, o bien porque tengan diferencias en cuanto a algun rasgo de la personalidad como puede ser un exceso de sensibilidad que les hace ser menos agresivos, tolerantes al estres y competitivos.

Abunda en nuestra jerga de todos los dias frases como "es un rarito" "es un friki" " bastante amanerado" que salen de forma insconsciente de nuestra boca arrastradas por esos esquemas mentales que con tanto tesón hemos construido desde la infancia, no sin esfuerzo, a bases de observar y aprender cuales eran las normas sociales, las expectativas de nuestros padres y maestros en cuanto a lo que se considera bueno, malo, correcto o incorrecto.
Por eso si nos pusieramos por unos dias en la piel de una de estas personas, que bien puede uno de nosotros mismos y observáramos cómo nos miran los demás, quedaríamos horrorizados del trato recibido, donde desgraciadamente se incluyen incluso los propios padres y educadores, que detras de esa mirada compasiva ocultan altas dosis de desprecio, rabia contenida y temor. Y digo temor porque no hemos aptendido a comportarnos con las personas que se salen de esos esquemas tan bien estructurados, tenemos miedo a no saber qué decirles, como responderles, como si fueran seres de otro planeta y no personas con nuestros mismos deseos y necesidades.
Nos esforzamos por ser normales, a costa de sacrificar nuestra esencia, nuestra propia personalidad y ocultar nuestra alma. En esta sociedad no hay cabida para emociones desmedidas y sombreros chillones, se las intenta acallar a base de pastillas que nos adormecen y  nos convierten en seres robotizados, perfectamente adaptados e integrados, como ahora nos gusta decir. Me surgen muchos interrogantes: ¿a quién tenemos que integrar? ¿Si no conseguimos que se integren, la solucion es la desintegración? . Creo sinceramente que hemos de aprender mucho de las diferencias, amarlas y respetarlas porque en ellas esta la esencia del ser humano. Es la variabilidad y no la uniformidad la que permite la creatividad, la que nos enriquece, la que ha permitido al ser humano avanzar, progresar. Gracias a personas raritas, frikis y diferentes hemos conseguido logros inimaginables en otras epocas, ¿a qué viene ahora este encorsetamiento de nuestra forma de pensar, ser y estar?

jueves, 23 de abril de 2015

La trama de un acto. José Ramón Ubieto.


La Vanguardia. Miércoles 22 de abril de 2015

El fenómeno del School Killer es típicamente norteamericano. Dos ingredientes se conjugan allí para favorecer estos hechos. Por una parte la existencia, en los protagonistas, de algún sufrimiento mental, muchas veces no diagnosticado previamente, que eclosiona en la adolescencia bajo la forma de un brote psicótico con pasaje al acto, primero homicida y, a veces, después suicida.

El otro ingrediente es el acceso fácil a la tenencia de armas por parte de la población civil, hecho que está en la raíz misma de la creación y sostenimiento de esa sociedad.

No es el caso europeo ni español y eso explica algunas especificidades como el tipo de armas utilizado. Lo que no parece diferenciarse mucho son los motivos particulares, generalmente asociados a la existencia de un trastorno delirante. Adolescentes que dicen oír voces que les impulsan al pasaje al acto homicida. Si bien podemos encontrar previamente algunos signos que cobran valor a posteriori (amenazas, actos bizarros), el acto como tal es imprevisible.

No es una acción impulsiva, reactiva a una provocación, sino una trama mental que va tomando cuerpo y obedece a una lógica que el propio adolescente desconoce y se le impone como una misión. Esa trama puede llevar un tiempo elaborándose hasta que algo desencadena el acto.

El trabajo a hacer con los alumnos y familiares debe ir en el sentido de poner palabras al sinsentido de esa violencia, sin olvidar a éste muchacho, causante de la tragedia. Para él, y para sus padres, se abre también un tiempo para comprender algo de ese acto que lo ha desbordado psíquicamente y cuyas consecuencias lo marcarán de manera decisiva.

Para la comunidad educativa y la sociedad se trata de no caer en la tentación del pánico y negar ese carácter impredecible del sujeto humano. Eso nos llevaría a una búsqueda delirante del riesgo cero, a medidas de control inútiles y perjudiciales para los propios niños y adolescentes. Como el carné de comportamiento del entonces (2005) ministro del interior francés Sarkozy, o a un aumento de la ya creciente medicalización de la infancia.

La mejor prevención es encontrar las fórmulas para conversar con los adolescentes, hacernos sus interlocutores y darles también un testimonio de nuestro propio recorrido vital. No dejarlos solos frente a sus inquietudes.

José R. Ubieto. Co-autor de “Violencia en las escuelas”



jueves, 16 de abril de 2015

Cear puentes

De nuevo mi querida Pinkola me da la clave para iluminar uno de esos momentos en la vida en los que arrecia la incertidumbre y confusión y te sientes atenazada por el miedo : " Cualquiera que sean las asociaciones o las influencias de la colectividad, nuestro desafío en nombre del alma salvaje y de nuestro espíritu creativo es el de no mezclarnos con ninguna colectividad sino distinguirnos de aquellos que nos rodean y construir puentes que puedan volver a unirnos a ellos cuando nos apetezca. Nosotras tenemos que decidir qué puentes deberan ser fuertes y estar bien transitados y qué otros puentes deberán mantenerse vacíos e incompletos. Y las colectividades con las que nos relacionemos deberan ser las que ofrezcan el maximo apoyo a nuestra alma y a nuestra vida creativa".

Mujeres que corren con los lobos. Clarisa Pinkola Estés